La Trágica Vida de Francisco Goya

por Gisela Bustos en July 29, 2020

 

Muchos expertos se han preguntado qué es lo que lleva a un ser humano a retratar temas tan desquiciados y perturbadores como estos.

 

Pero para poder responder estas preguntas, vamos a tener que analizar la vida de Francisco Goya, el autor de estas y muchas pinturas famosas.

Francisco José de Goya y Lucientes fue el nombre de este increíble pintor, que nació en 1746 en una familia humilde de España.

Su padre era herrero y artesano, y desde pequeño le inculcó a Francisco el deseo de ser artista. Sin embargo, debido a la situación económica de la familia, Goya tuvo que trabajar desde muy niño y no pudo empezar con sus estudios en la academia de arte sino hasta los 13 años. Que para los estándares de los grandes artistas, esa ya era una edad muy avanzada que lo ponía en desventaja en comparación a sus compañeros.

Sin embargo, Francisco se esmeró mucho para lograr dominar todas las técnicas de dibujo y pintura académicas que tenía a su disposición. Durante su adolescencia su único objetivo fue obtener una beca para asistir a una academia de arte más prestigiosa. Y para esto, se inscribió en diversos concursos y convocatorias de artes para jóvenes.

Lamentablemente no ganó ninguno de estos concursos y no consiguió una beca. Pero, con sus ahorros decidió irse a Italia a estudiar arte por su propia cuenta.

Ahí, aprendió muchísimo de los grandes maestros del renacimiento, visitando museos y analizando las esculturas y pinturas más famosas.

Después de este viaje, la carrera de Goya comenzó a despegar. En España pintó varios murales para las iglesias. Y en general, gran parte del arte que produjo en este periodo fue de obras religiosas.

 

En este periodo de su vida, Francisco Goya se enamoró de una mujer llamada Josefa y se casó con ella. Y en realidad no se sabe mucho sobre el matrimonio, excepto que 4 de los 5 hijos que tuvieron murieron en la infancia. Y que el hermano de Josefa era un pintor ya reconocido en su zona, y esto benefició mucho a Goya en lo profesional.

Muchas familias adineradas notaron el gran talento de Goya y le comenzaron a encargar retratos familiares.

Aunque en lo personal este puede haber sido un periodo triste para Goya, por la muerte de sus hijos. En lo profesional, este fue un periodo muy productivo y de mucho crecimiento.

 

Debido a la fama que había ganado, en 1780, Goya finalmente fue aceptado por la Academia Real de arte. Y esto aumentó el estatus de Goya muchísimo y le dio acceso a pintar para la corte del rey de España.

 

Desafortunadamente, en este periodo Goya sufrió una enfermedad que en ese entonces era desconocida y casi acaba con su vida. Se cree que sufrió algún tipo de envenenamiento por plomo, que es altamente tóxico y se encontraba en las pinturas que se usaban en ese entonces.

Después de una larga y dura recuperación, Goya se dio cuenta de que algo había cambiado en su vida para siempre: había perdido el sentido del oído.

Y desde ese momento, el artista comenzó a sentirse cada vez más aislado y frustrado porque no podía comunicarse bien con las personas que lo rodeaban.

A raíz de esto, Goya encontró en sus pinturas una manera de compartir sus pensamientos e ideas y comenzó a darle rienda suelta a su imaginación.

Uno de los extraños pasatiempos de Francisco era visitar los manicomios. Y hay varias pinturas muy interesantes de las visitas de Goya a estos lugares.

Se cree que una de las razones que tenía Francisco para visitar estos lugares era visitar a parientes que tenía internados ahí. Incluso se cree que algunos de los padecimientos que sufrió Goya durante su vida podrían deberse a diversos trastornos mentales hereditarios.

 

Y durante este tiempo, en España se vivía una época muy difícil debido a la inquisición de la iglesia católica.

En diversas ocasiones, Goya se metió en problemas con la iglesia, que en ese entonces tenía muchísimo poder, porque algunas de sus obras eran consideradas obscenas y poco apropiadas para los católicos.

Sin embargo, Francisco se salvó de ser condenado como otros artistas de esa época debido a su estatus como pintor de la corte real y las influencias que tenía con personas poderosas de su tiempo.

Inspirándose en lo que estaba pasando en España, Goya inició una serie de grabados que llamó “Los Caprichos”, en los cuales exploraba escenas cotidianas, emociones humanas y algunas injusticias sociales que le tocaba presenciar.

 

Y más tarde, cuando España fue invadida por las tropas francesas de Napoleón, Goya realizó otra serie de grabados aún más grotescos titulados “desastres de guerra”. Con crudas imágenes donde vemos las maneras inhumanas con las que los soldados franceses mataban y descuartizaban a los civiles españoles y violaban a las mujeres.

 

Finalmente, Goya presenció el momento en que los soldados franceses fusilaron a los rebeldes españoles que intentaban defender su ciudad. Y a partir de esta experiencia hizo las famosas pinturas tituladas “2 de Mayo” y “3 de Mayo”. Seguro te acuerdas de una de ellas de uno de los libros de la SEP.

 

Goya, al igual que muchos artistas románticos de su tiempo, creía que los ideales políticos que surgieron de los grandes pensadores, eran el origen de las guerras que se vivían en Europa en ese tiempo. Por eso, creía que pensar mucho, y razonar mucho, producía monstruos de la imaginación.

 

Hacia el final de su vida, todos estos monstruos y demonios, como él los llamaba, se convirtieron en los protagonistas de sus pinturas.

Y durante su vejez, cuando ya era viudo, Goya se retiró de la vida pública y se fue a vivir a una casita modesta que después fue conocida como “la quinta del sordo”.

En esta humilde casa, Goya pintó algunas de sus obras más famosas, hoy en día conocidas como “Las pinturas negras”.

En ellas, podemos ver escenas macabras y desquiciadas que exploraban temas como brujería, espiritismo y mitologías paganas.

Goya nunca tuvo intención de mostrarle estas pinturas al público ni mucho menos venderlas. Las hizo para expresar las figuras que lo acosaban en su imaginación dia y noche, las figuras de las cuales no podía escapar. De hecho, Goya hizo estas pinturas en las paredes de su casa. Indicándonos más claramente que nunca tuvo intención de venderlas.

Y estas pinturas son muy importantes ya que nos indican que es lo que pasaba en la mente de Goya. La mente de un hombre que quedó totalmente traumatizado por los horrores de la guerra y las enfermedades físicas y psiquiátricas que sufrió.

Durante su vida,Goya gozó de momentos de fama y riquezas. Pero de viejo, dejó de importarle ser un artista prestigioso y bien pagado. Ya no existía dinero suficiente en el mundo para hacerle olvidar las atrocidades que le tocó presenciar.

Y en 1824, Goya y su única hija que le quedaba se mudaron a Bordeaux, Francia, para escapar del nuevo gobierno opresor de España. Y en 1828, murió en el exilio.

Las obras que dejó son un testimonio del enorme talento que tenía. Y hoy en día, Fransisco Goya es considerado por muchos como el último de los viejos maestros del arte y el primero de los nuevos grandes maestros.

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Muchas gracias por su atención, nos vemos en el próximo video.

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