¿Por qué es famoso Gustav Klimt?

 

Gustav Klimt nació en Austria en 1862 y es considerado como uno de los artistas más valiosos en la historia del arte. Pero, ¿por qué es famoso? ¿Por qué es que valoramos su trabajo exactamente? ¿Qué rol tenía en la historia de la cultura y el arte moderno?

Klimt tendió la mano al escándalo y la provocación en Viena, en pleno cambio del siglo XIX, cuando la capital austriaca era una de las ciudades europeas más recatadas e importantes. El artista mostró predilección por la sensualidad, el erotismo y la figura femenina en su obra, pero cruzó la línea de lo considerado por entonces decoroso.

 

La obra de Klimt es una de las más caras del mundo

En el 2006, Ronald Lauder, coleccionista de arte expresionista austriaco y co-fundador de la Neue Galerie, el museo expresionista en Nueva York, gastó la suma de $135 millones de dólares para comprar un solo cuadro: El retrato de Adele Bloch Bauser, una socialité y patrona de las artes de Viena.

Este fue el cuadro más caro en el mundo (por muy poco tiempo). Y a pesar de que la obra de Klimt es exclusiva, también la podemos encontrar por donde sea; en llaveritos, toallas, tazas, camisas, imitación de cuadros, etc.

Definitivamente hay características en su trabajo que atrae no solamente a los conocedores, si no a muchísimas personas alrededor de todo el mundo, sean o no familiarizados con el arte o la reputación de Klimt. ¡Todos quieren un pedazo de el!

 

¿Será el oro?

El atractivo del arte de Klimt es universal. Alfred Weidinger, uno de los mejores expertos en Klimt y el vice director del Museo Belvedere en Vienna (el museo con la colección más grande de Klimt) se encontró con una mujer en las zonas rurales de Etiopía que estaba usando una camisa con El beso de Klimt.

Ella explicó que un fotógrafo italiano le había ofrecido tres opciones de camisas como un regalo y a pesar de que ella no sabía nada del artista, ella escogió la de Klimt porque le encantaron los detalles en dorado. Según Weidinger, es el efecto metálico, luminoso y todos los efectos decorativos del trabajo de Klimt que atraen a las personas.

Siendo hijo de un vendedor de objetos cubiertos de oro y plata, Gustav comprendía el material a la perfección. El estudió en la escuela de Artes Aplicadas en Viena y fue inspirada por el deslumbrante arte bizantino. Sus primeros trabajos simulaban los efectos y colores de piedras preciosas y metales.

El no nació con dinero, pero para cuando el dinero dejó de ser un impedimento, utilizó oro real en sus obras.

Diseño innovador

Los efectos decorativos y luminosos en las pinturas hacen que cualquier objeto se vea caro. Pero el valor del trabajo del maestro va más lejos de la opulencia de las joyas y el oro.

Klimt fue uno de los padres del arte modernista en Viena, quien rompió con las normas del pasado artístico. Por pasado artístico nos referimos a esto: las conservadoras academias de arte insistían que el propósito del arte era recrear una realidad tridimensional en una bidimensional sobre el canvas, de la manera exacta en como vemos las cosas en la vida real.

Esta tradición llegó del siglo XIV con el movimiento italiano renacentista y la técnica de lograr esto es conocida como perspectiva. Es así como se pretendía que una pintura fuera como una ventana para el espectador.

Klimt se negó a copiar lo que estaba frente a el. Le fascinaban los estudios de los científicos, biólogos y psicólogos que habían cambiado el curso de evolución y la mente humana. Su trabajo influenció a Klimt y a la cultura de Viena durante el periodo entre 1890 y 1918.

Klimt se dio cuenta de que ver la realidad de una manera tradicional no era suficiente para expresar los maravillosos descubrimientos que van mas allá de nuestro mundo visible. Fue así como comenzó a ignorar las reglas de la perspectiva, saturando sus canvas con patrones, figuras y símbolos.

Es por eso que el estilo de Klimt lo hizo el innovador y mayor contribuidor a la emergencia del arte modernista austriaco en el arte.

 

Inspirado por la ciencia

En los inicios del siglo XX, Viena era la capital de cultura y ciencia en Europa. Klimt siguió el trabajo de Darwin y sus últimos descubrimientos en el campo de biología y embriología. Klimt estaba fascinado por como una simple célula – un huevo humano, puede ser fertilizado, desarrollado en un feto y después de varias etapas, convertido en un niño.

Esta es la razón por la cual adornaba constantemente sus pinturas con símbolos biológicos, agregándole significados con una capa esotérica. Las mujeres sensuales en su obra no solo eran para entretener las fantasías eróticas del hombre si no que también representaban uno de los más grandes misterios de todos los tiempos – la creación de la vida.

Retomando el famoso retrato de Adele, las formas y patrones del vestido de ella no son solamente decorativos. En lugar de eso, simbolizan células masculinas y femeninas. Estos símbolos inspirados en la fertilidad son diseñados para empatar la seductora cara de Adele y sus absolutas capacidades reproductivas.

Otra de sus obras más famosas, Danae, representa una celebración a la fertilidad y concepción femenina.

Provocativo, polémico e íntimo

Había ya muchos artistas que estudiaban el cuerpo femenino. Pero los desnudos de Klimt resultaron muy realistas, íntimos, provocativos e indignantes para su época.

Lo impresionante e interesante también, es que Klimt, como Freud, creaba un diálogo visual con su espectador, con la intención de explicar algo más sobre la sexualidad femenina.

La polémica sobre sus obras fue tema de conversación en los mejores salones austriacos, pero subió un escalón más, cuando en 1894 se le pidió a Klimt decorar el techo del Aula Magna de la nueva Universidad de Viena. Tenía que representar la Filosofía, la Medicina y la Jurisprudencia.

La inauguración fue un escándalo total. La prensa lo atacó por su “innecesaria” carga erótica. El Congreso lo acusó por usar “pornografía” y “excesiva perversión” por lo que esos frescos nunca podrían ser exhibidos en la institución académica.

Le propusieron trasladar las pinturas a la Galería de Arte Moderno de la capital austriaca, pero Klimt no quiso y acabó por comprarle al gobierno sus propias obras.

En mayo de 1945, las pinturas fueron destruidas por las SS. Los nazis calificaron las obras de Gustav Klimt, al igual que la producción de otros “artistas prohibidos”, de “escandalosas”, “pornográficas” y contrarias al régimen, por lo que debían desaparecer.

Desde cualquier punto de vista en el que analicemos la obra de Klimt, no podemos escaparnos de la impactante y sensual aura que crean sus canvas.

En sus pinturas, sugiere considerar el proceso de desarrollo y reproducción humana a través de una luz natural y evolutiva. Es por eso, que el no era solo un pintor, o un decorador, pero también un innovador pensador del siglo pasado.

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